La ingesta en los momentos adecuados
Es esencial distribuir las comidas de manera correcta a lo largo del día para optimizar el rendimiento. Si se eligen bien los horarios se puede incrementar la capacidad de concentración; para esto, es necesario ingerir alimentos cinco o seis veces en el correr del día. Hay que empezar la jornada con un buen desayuno, incorporar una colación a media mañana, implementar un almuerzo moderado -con el cometido de prevenir somnolencia-, merendar para obtener energía y, por último, la cena.
Alimentos variados e idóneos
A la hora del desayuno se puede optar por pan integral o muesli; se obtendrá mucha energía para rendir bien en la mañana, ya sea con el fin de llevar a cabo una prueba o un trabajo exigente. Hay que evitar el consumo de alimentos ricos en azúcares simples -chocolate, café o bebida azucarada, por ejemplo- porque producen un aumento brusco de la glicemia liberando grandes cantidades de insulina -esto lo hace para poder regularla-. Luego de 30 minutos, la glucosa en sangre vuelve a bajar y con eso también el rendimiento intelectual. En conclusión, una comida rica en cereales complejos favorece el equilibrio emocional y la concentración.
Al momento de elegir la colación, se recomiendan las frutas y verduras porque aportan una cantidad adecuada de energía y, además, son ricas en nutrientes esenciales.
También es importante la elaboración de los alimentos; las frutas y verduras deben ser de estación y no permanecer almacenadas mucho tiempo porque varias sustancias se degradan con la luz, el oxígeno y las altas temperaturas. Además, a la hora de prepararlas hay que tratar de no emplear grasas; las frituras, salteados y rebozados no son saludables para el cerebro.
La importancia de la selección
Se debe considerar que una elevada ingesta de frutas y verduras previene ciertas enfermedades -como las cardiovasculares y el cáncer-. Por consiguiente, es fundamental consumir, al menos, cinco porciones de frutas y verduras diariamente. Asimismo, los vegetales poseen un efecto beneficioso sobre el rendimiento intelectual y si son agregados en la dieta diaria las posibilidades de padecer enfermedad de Alzheimer disminuirán un 50%. Este tipo de alimento es rico en vitaminas, minerales y otras sustancias beneficiosas para el cerebro.
Igualmente, se presenta como esencial la selección de grasas neurosaludables; el cerebro precisa de las grasas esenciales -como los ácidos grasos poliinsaturados-. En este punto es necesario mencionar que el omega 3 debe estar en la implementación de una dieta saludable. Se aconseja consumir grasas de origen vegetal -aceite de oliva, por ejemplo- todos los días; sin embargo, las de origen animal contienen alto porcentaje de grasas saturadas, no aportan nada al cerebro y generan un aumento de los valores de colesterol en sangre.
Todas las recomendaciones citadas hasta el momento serán aún más beneficiosas si se implementa un adecuado aporte de agua durante cada jornada. Para eso, se aconseja consumir entre dos y tres litros de este líquido a diario. En cuanto al café, es preciso tener presente que aumenta el rendimiento pero por poco tiempo, no lo mantiene y, además, hasta lo disminuye cuando se consume en cantidades excesivas.
Los principales alimentos neurosaludables
SUAT te acerca varios tips para que mantengas un estilo de vida saludable. Sin embargo, te recuerda que siempre es necesario consultar con un especialista para evacuar dudas y asegurarte la puesta en práctica de una dieta balanceada.
Lic. Magela Mallada
Nutricionista de SUAT
