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11.01.2019

Actualidad

¿Qué debo saber sobre la bacteria Vibrio vulnificus?

Ante la actual situación, SUAT te proporciona toda la información necesaria relacionada con esta bacteria que se desarrolla en forma natural en aguas marinas o desembocaduras de ríos. La enfermedad es muy diferente al cólera, el cual es causado por una bacteria diferente -la llamada Vibrio cholerae-.

Las infecciones del V. vulnificus no son transmisibles directamente de persona a persona, pero se trata de una seria amenaza a la salud de las personas con enfermedades subyacentes, tales como: afecciones hepáticas o del sistema inmune comprometido.

Según expresa el Oklahoma State Department of Health, ese organismo habita por naturaleza en las aguas costeras cálidas. La infección puede ocurrir después de que una herida esté expuesta en estas aguas en las cuales el V. vulnificus se desarrolla; además, la infección también se puede adquirir comiendo pescado crudo o no cocido en su totalidad proveniente de esas aguas. La mayoría de las afecciones por esta bacteria suceden durante los meses de calor.

Síntomas

Por lo general, se presenta fiebre, escalofríos, hinchazón y enrojecimiento de la piel en los brazos o piernas con ampollas pigmentadas de sangre, baja presión arterial y shock séptico. Si una herida abierta se expone a la contaminación, ocurre un aumento en la hinchazón, el enrojecimiento, y el dolor en el lugar de la herida. La enfermedad se inicia, típicamente, entre uno a tres días después de haber sido expuesto, pero en un pequeño porcentaje de casos sucede siete días después de la exposición.

Modalidad de infección

Esta bacteria se encuentra en las ostras y mariscos de aguas costeras durante los meses de verano -no es el medio de transmisión en Uruguay-. Asimismo, las personas con heridas abiertas pueden estar expuestas a V. vulnificus a través del contacto con aguas marinas, mariscos y fauna silvestre marina.

Por otra parte, los individuos más propensos a las afecciones por esta bacteria son: los de sexo masculino mayores de 50 años, las personas con condiciones que generan compromiso inmunológico, y las que padecen enfermedades crónicas del hígado, insuficiencia renal, diabetes y alcoholismo. Se sabe que, aproximadamente, tres cuartas partes de los pacientes con infecciones de Vibrio vulnificus presenta afecciones adyacentes, y que las personas saludables tienen menor riesgo de infección.

Medidas necesarias

Es fundamental la prevención de heridas y, en especial, de las personas que tienen alto riesgo de infectarse de V. vulnificus. En este sentido, las heridas expuestas al agua de mar deben ser lavadas con agua y jabón lo más pronto posible, y también se recomienda la aplicación de un desinfectante -peróxido de hidrógeno, por ejemplo-.

En el caso de notar señales de infección -enrojecimiento, hinchazón, o si se percibe un aumento de la temperatura en el área de la herida-, hay que recurrir a la asistencia de un médico para su evaluación, mientras que el personal de clínicas deberá monitorearla.

Diagnóstico y tratamiento

La infección es diagnosticada por un cultivo microbiológico de la herida, ya sea por sangre o cultivo de heces en el caso de los individuos que consumieron mariscos crudos o no cocidos totalmente.

En cuanto al tratamiento, se emplean antibióticos: se recomienda una combinación de cefalosporina tercera generación y doxiciclina. Las infecciones causadas por V. vulnificus deben ser tratadas con atención agresiva porque las consecuencias pueden implicar la amputación del miembro afectado o hasta incluso la muerte.

Por consiguiente, consiste en una enfermedad aguda. Sin embargo, las personas que se recuperan no deben esperar consecuencias a largo plazo. SUAT te invita a mantenerte informado y visitar a un especialista para evacuar dudas.

Fuente: Oklahoma State Department of Health

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