SUAT - El adulto mayor con deterioro respiratorio

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19.07.2022

Consejos médicos

El adulto mayor con deterioro respiratorio

Se trata de una reducción de la función respiratoria ajustada a la edad de la persona y que está vinculada, de manera independiente, a los eventos adversos potencialmente graves de salud. Este concepto permite diferenciar, en adultos mayores, entre los cambios propios o fisiológicos típicos del envejecimiento con los anormales o patológicos.

Clínicamente, el deterioro respiratorio se presenta como una insuficiencia respiratoria donde los valores de oxígeno y de dióxido de carbono en sangre son los principales protagonistas.

En cuanto a los cambios del aparato respiratorio asociados a la edad, a lo largo del envejecimiento acontecen varias modificaciones a nivel respiratorio: reducción del control ventilatorio, de la fuerza de la musculatura respiratoria, de la mecánica y del intercambio gaseoso, los cuales ante estresores -como la exposición al humo del tabaco o las infecciones respiratorias- exponen a este grupo etario a la insuficiencia respiratoria.

La limitación de la tos efectiva, los trastornos deglutorios, un estado nutricional comprometido y la dentición en mal estado son factores que favorecen la colonización de gérmenes a nivel orofaríngeo que, sumado al riesgo de micro aspiraciones, aumentan el riesgo de infecciones respiratorias. El deterioro de la función respiratoria se ha asociado a un incremento de la morbimortalidad en los adultos mayores.

Existen dos grandes enfermedades respiratorias crónicas en los adultos mayores: la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y el asma.

EPOC

Es una enfermedad pulmonar crónica compleja y heterogénea, suele afectar más al sexo masculino y su prevalencia se eleva con la edad y el antecedente de tabaquismo.

La EPOC y el envejecimiento están relacionados con una inflamación sistémica, además tienen pérdida de la fuerza muscular por el desuso y por la misma inflamación, lo que empeora si la persona requiere internación hospitalaria -con una recuperación que puede demandar aproximadamente un mes-. Los adultos mayores con EPOC presentan con frecuencia efectos extrapulmonares, como pérdida de peso, miopatía y aumento de comorbilidades -enfermedades cardiovasculares, hipertensión arterial, diabetes, insuficiencia renal, osteoporosis, ansiedad o depresión, deterioro cognitivo, caídas, y anemia, entre otras-.

El tratamiento debe cumplir con determinados objetivos:

  • Reducir los síntomas crónicos
  • Disminuir la frecuencia y la gravedad de las agudizaciones
  • Mejorar el pronóstico y la supervivencia (calidad de vida)

En tanto, las medidas generales incluyen:

  • No requiere coordinación entre el disparo y la inhalación
  • Provocan un menor depósito a nivel orofaríngeo
  • Necesitan flujos inspiratorios bajos (menor fuerza durante la inhalación)
  • Aumentan el depósito pulmonar del fármaco
  • Pueden ser utilizados durante las crisis de broncoespasmo

El abandono del tabaquismo es la medida más eficaz y tiene un impacto determinante en la reducción de la mortalidad. La erradicación del tabaquismo a cualquier edad, incluso en este grupo etario, mejora la respuesta al tratamiento inhalador y reduce el riesgo de desarrollar cáncer, especialmente de pulmón.

La vacunación incluye la inmunización contra la gripe anual, antineumocócica en sus dos presentaciones al menos una vez luego de los 65 años, y la del COVID.

Dadas las múltiples dificultades que puede tener un adulto mayor con el uso de los inhaladores se recomienda el empleo de cartuchos presurizados acoplados a cámaras de inhalación (inhalo cámara) que ofrecen múltiples ventajas:

  • No requiere coordinación entre el disparo y la inhalación
  • Provocan un menor depósito a nivel orofaríngeo
  • Necesitan flujos inspiratorios bajos (menor fuerza durante la inhalación)
  • Aumentan el depósito pulmonar del fármaco
  • Pueden ser utilizados durante las crisis de broncoespasmo

Aunque los nebulizadores continúan siendo usados, sólo están indicados en las personas con dificultades para la utilización de inhaladores presurizados y en crisis severas de broncoespasmo que requieran dosis elevadas de broncodilatadores.

Asma

No es una entidad rara en este grupo etario y habitualmente se diagnostica de manera errónea como EPOC, lo que repercute en el tratamiento a realizar.

El asma se asocia con mala calidad de vida, tiende a tener mayor número de agudizaciones y más severas si se las compara con los adultos jóvenes. Se recomienda el uso domiciliario del Pico Flujo Espiratorio (PFE): es un método sencillo, económico y útil para el seguimiento ambulatorio.

¿Cómo diferenciar EPOC del asma?

El estudio de la función pulmonar es clave para poder diferenciarlas, con ese fin se utiliza la espirometría que consiste en una técnica que requiere de la colaboración de la persona afectada. Sin embargo, varios estudios demostraron que alrededor del 80 % de los adultos mayores pueden realizar una espirometría de calidad, aunque el tiempo necesario para completarla sea más prolongado.

Dr. Oscar López
Médico de SUAT

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