SUAT - Infecciones respiratorias en el adulto mayor

Novedades


12.07.2022

Consejos médicos

Infecciones respiratorias en el adulto mayor

Son un problema de salud debido al impacto que tienen en cuanto a la morbilidad y la mortalidad, además de consistir en una de las causas principales de hospitalización.

La patología infecciosa es la tercera causa de mortalidad, luego de la enfermedad cardiovascular y el cáncer. Su incidencia y virulencia es mayor en este grupo etario si se la compara con los jóvenes; seguramente se deba a los cambios que sufre el organismo y que lo predisponen a las infecciones. Por lo tanto, el diagnóstico y el tratamiento precoces serán bases fundamentales para mejorar el pronóstico y disminuir las complicaciones.

Cambios en el envejecimiento que favorecen a las infecciones

A nivel inmunitario decrecen las células inmunes -linfocitos- y también hay menor producción de anticuerpos. En los órganos y tejidos existen una serie de cambios que favorecen la colonización e invasión de gérmenes y esto se agudiza al padecer ciertas enfermedades, tales como: diabetes, insuficiencia renal crónica, y malnutrición, entre otras. En los adultos mayores la malnutrición suele ser un problema habitual, alcanzado cifras cercanas al 50 % en los hospitalizados.

Manifestaciones clínicas

En ocasiones las manifestaciones clínicas son atípicas; el síntoma fundamental que orienta a la presencia de infecciones es la fiebre, aunque en el 30 % de los casos está ausente. Los adultos mayores presentan una menor temperatura basal, al igual que una menor respuesta inflamatoria ante la infección; en este grupo etario se define como fiebre al incremento de 1,2 °C con respecto a la temperatura basal o la presencia de 37,2 °C.

Además, hay que tener en cuenta que muchas veces la forma de presentación de la enfermedad se manifiesta con síntomas lejanos al sitio de la infección: estado confusional agudo, caídas o deterioro funcional.

Gripe

Es una de las infecciones respiratorias más usuales y está dada por la invasión de virus. Las habituales manifestaciones son la tos, los ruidos respiratorios y la fiebre; además, en varias ocasiones está acompañada por confusión. En tanto, la complicación más frecuente es la sobreinfección por bacterias.

La medida preventiva más eficaz es la vacunación contra la gripe: su efectividad va a depender de la capacidad de respuesta inmunológica de la persona. Por lo general, los adultos mayores generan una menor cantidad de anticuerpos y esto conlleva un incremento de la susceptibilidad a las infecciones respiratorias. Sin embargo, la vacunación es muy eficaz en la prevención de las complicaciones de la gripe -neumonía- y disminuye el número de hospitalizaciones.

Por todo lo expuesto, es necesario que las personas que mantienen contacto cercano con este grupo etario también reciban la vacuna antigripal con el fin de evitar el contagio.

Neumonía

El adulto mayor es más susceptible a padecer neumonía debido a los cambios anatómicos y fisiológicos que ocurren en el aparato respiratorio.

Los principales factores de riesgo son: el tabaquismo, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), la diabetes y la insuficiencia cardíaca. Y los principales síntomas suelen ser: tos, cansancio, dolor muscular, falta de aire, ruidos respiratorios y falta de apetito. La neumonía tiene un impacto en lo que se refiere a la calidad de vida porque un alto porcentaje de los que la padecen sufre un deterioro funcional quedando con diferentes grados de dependencia.

Una manera de prevenir esta infección es recibiendo la vacuna antineumocócica para, fundamentalmente, poder reducir la severidad de la neumonía. Cabe indicar que existen dos tipos de vacunas contra el neumococo: la que contiene 23 serotipos de neumococo que debe administrarse una sola vez luego de los 65 años, y la otra es la conjugada con 13 serotipos que también se la debe recibir por única vez luego de esa misma edad pero con un lapso no menor a un año con respecto a la vacuna con 23 serotipos. En conclusión, las vacunas son una herramienta esencial para prevenir las infecciones en este grupo etario y principalmente para evitar que sean graves.

Desde SUAT se invita a consultar con un médico por la indicación de las inoculaciones.

Dr. Oscar López
Médico de SUAT