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Consejos Médicos

19.10.2010   |   Salud general Volver

Quemaduras solares en los más pequeños

Una quemadura solar es la afectación de la piel provocada por la exposición excesiva a los rayos ultravioletas (UV); estos son parte no visible de la luz solar. Ante la exposición prolongada, los rayos UV también pueden causar daños acumulativos e invisibles en la piel. La exposición al sol durante las actividades diarias al aire libre provoca la mayor parte del daño. Tomar sol excesivamente antes de los 18 años, se presenta como lo manera más perjudicial para la piel.
A menudo, los niños pasan una buena parte del día jugando al aire libre y más aún en verano. Los pequeños que tienen piel muy blanca, lunares y/o pecas son los más propensos a reacciones severas y a largo plazo -como es el cáncer de piel-. Los chicos con otros tipos de piel tampoco están libres de riesgo aunque el perjuicio es menor.
Hay que tener en cuenta que los rayos UV son más fuertes durante los meses de verano, sobre todo entre las 10 de la mañana y las 16 hs. En esta franja horaria es necesario extremar las medidas de precaución . Los síntomas más comunes de una quemadura solar suelen ser: enrojecimiento, dolor, hinchazón de la piel (sensación de tensión en zonas quemadas) y formación de ampollas. A nivel general puede haber fiebre, chuchos, decaimiento y sensación de debilidad.

Quemaduras solares en los más pequeños

Primeros auxilios para las quemaduras solares
Será necesario bañar al niño con agua fría o utilizar compresas heladas sobre la zona quemada. Se podrá administrar un analgésico como es: ibuprofeno -Actron(R) o Perifar(R)- y dipirona -Novalgina(R) o Novemina(R)-.
Aplicar en las zonas quemadas una crema hidratante o calmante del dolor, ya sea gel de aloe, hidrocortisona o similar. En el caso en que aparezcan ampollas, no abrirlas porque esto aumentaría el riesgo de infección. Y ante cualquier duda, deberás consultar con el pediatra o el servicio de emergencia. Esta consulta es obligatoria si hay signos de insolación: dolor de cabeza intenso, vómitos, fiebre, entre otros.

Prevención de las quemaduras solares
La protección contra los rayos UV debe comenzar desde el nacimiento y seguir durante toda la vida. Se calcula que entre el 60 y el 80% de la exposición solar de la vida del ser humano ocurre antes de los 18 años. El mejor camino para una adecuada prevención es seguir el ABC:

  • Alejarse: no exponerse al sol en los horarios mencionados.
  • Bloquearse: utilizar un protector solar de al menos SPF 15. Aplicarlo 30 minutos antes de la exposición y repetir la aplicación al menos cada dos horas o al salir del agua.
  • Cubrirse: utilizar ropa protectora como son las camisas de manga larga, gorra o sombrero. Los niños menores de seis meses deben mantenerse fuera del alcance solar directo durante todo el tiempo.

  • El uso del protector solar
    Cabe tener en cuenta que ningún protector solar es 100% efectivo. Siempre hay que optar por factores mayores a 15. Su uso es obligatorio para todos los niños, sin importar el tipo de piel. Al comprar un protector para niños, hay que probarlo primero en la muñeca del pequeño para descartar reacciones alérgicas. Es fundamental considerar que son mejores los protectores "a prueba de agua". Elige un protector de amplio espectro que incluya protección contra rayos UV A y UV B. Hay que aplicarlo generosamente en toda la piel expuesta, incluyendo los bordes de las orejas, dorso de pies, nuca y labios. La Academia Americana de Pediatría recomienda el uso aún en niños menores de seis meses, sobre todo si no se dispone de ropa adecuada o sombra. La aplicación debe hacerse en la menor superficie de piel posible. También será necesario utilizar el protector cuando los niños juegan al aire libre o participan en deportes y no sólo en la playa.

    Una recomendación final: enseña a tus hijos adolescentes a evitar el uso de cabinas de bronceado y solárium. Los dermatólogos coinciden en que estos lugares son altamente riesgosos por su efecto acumulativo y pueden favorecer la aparición de cáncer de piel.


    Una piel sana es responsabilidad de los padres en los primeros años de vida de los más chicos. Las decisiones que se tomen a la hora de exponerse al sol tendrán una consecuencia directa en el mediano y largo plazo. De esta manera, SUAT procura la salud integral.

    Dr. R. Decuadro
    Pediatra SUAT






    Palabras clave:  quemaduras, quemaduras solares, primeros auxilios, infancia, rayos UV

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