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Consejos Médicos

06.05.2015   |   Problemas frecuentes Volver

Alteraciones auditivas en el adulto mayor

Dentro de las alteraciones sensoriales de los ancianos, la disminución de la audición es un factor que repercute negativamente en el objetivo fundamental de este grupo etario: el envejecimiento activo. SUAT te propone que te mantengas informado sobre una problemática que involucra a toda la sociedad.

La transición demográfica determina un aumento de la esperanza de vida, pero está acompañada por un incremento de prevalencia de determinadas enfermedades -los trastornos de audición son una de éstas-. Se estima que entre el 70 y el 80% de los adultos mayores de 65 a 75 años de edad padecen presbiacusia -pérdida progresiva de la capacidad para oír altas frecuencias-. Aunque se trata de una realidad, los propios ancianos suelen minimizar este déficit; por tal motivo, es fundamental que tomen conciencia sobre la situación para que logren mantener su calidad de vida y la integración social.
El deterioro celular que se produce con el envejecimiento afecta la totalidad del sistema auditivo. Por consiguiente, se puede generar hipoacusia de transmisión -de la onda sonora- o de percepción -por alteración de las vías nerviosas-. Existen múltiples enfermedades que pueden ocasionar hipoacusia; sin embargo, en el caso de los adultos mayores la más frecuente es la presbiacusia.

Causas de hipoacusia
Dentro de las causas se encuentra el tapón de cerumen: la piel que recubre el conducto auditivo externo presenta folículos pilosos, glándulas sebáceas y ceruminosas que producen cerumen. En el anciano, la atrofia y deshidratación de la piel del conducto auditivo externo favorecen el acumulo de la secreción ceruminosa y/o los restos epiteliales de descamación. Si el tapón ocluye totalmente el conducto, entonces se producirá una hipoacusia de trasmisión y, eventualmente, vértigo -si es que el tapón comprime el tímpano-. El tratamiento consiste en la extracción con agua tibia y jeringa apropiada; en forma previa es necesario el reblandecimiento del tapón con soluciones, tales como agua oxigenada al 50%. En este punto, cabe recalcar que en ningún caso se deben utilizar pinzas para su extracción.
Por otra parte, se puede desarrollar una hipoacusia de percepción ante el empleo de diferentes fármacos que generan lesiones en las células sensoriales del oído interno: se trata de una ototoxicidad auditiva . Los medicamentos que suelen ocasionar esta afección son algunos antibióticos -aminoglucósidos y macrólidos-, y diuréticos -furosemida, ácido acetilsalicílico y quimioterápicos-. La toxicidad depende de la dosis y del tiempo de administración; además, en varias ocasiones es reversible. La prescripción de estos fármacos tiene que estar acompañada por un control clínico de la audición y suspensión precoz del tratamiento ante la aparición de síntomas.

Presbiacusia
Se trata de la disminución de la capacidad auditiva fisiológica de la percepción y la integración de los sonidos, la cual aparece con el avance de la edad y se hace más evidente a partir de los 65 años de edad. Si a esta situación se le suman las enfermedades óticas, la hipoacusia se hará más evidente y temprana.
Desde el punto de vista clínico, se manifiesta por hipoacusia casi siempre bilateral, simétrica y progresiva; primero para los tonos agudos -timbres del teléfono o de la puerta y el canto de los pájaros, por ejemplo- y luego para los tonos medios. Un síntoma precoz es la deficiencia auditiva en ambientes ruidosos o en conversaciones grupales; en estas situaciones, los individuos oyen pero no comprenden. Es primordial entender que muchas personas se resisten a reconocer ese déficit y dirigen el problema hacia el resto -aduciendo que hablan bajo o que pronuncian mal-, y son sus familiares o vínculos cercanos los que detectan esa dificultad.

Estudios complementarios y tratamiento
Ante la alta prevalencia de esta enfermedad y el hecho de que muchos individuos se resisten a reconocer que la padecen, surgen test de valoración de la capacidad auditiva que deben aplicarse en todos los adultos mayores y sin importar el motivo de la consulta.

Una vez detectado el deterioro auditivo, la persona tiene que concurrir al otorrinolaringólogo para descartar, en primera instancia, la presencia de un tapón de cerumen y lesiones timpánicas; luego, se procederá a la ejecución de pruebas de recepción del sonido -voz susurrada- y audiométricas -audiometría tonal y verbal-.
En materia de tratamiento, en la actualidad no se cuenta con ninguna medida médica o quirúrgica que cure o detenga la evolución de la presbiacusia. Sin embargo, sí se puede adoptar una serie de pautas para facilitar la comunicación:

  • Hablar de frente y mirando a la cara.
  • Pronunciar adecuada y lentamente.
  • Tratar que sea un ambiente silencioso.
  • No gritar.

  • La corrección de la presbiacusia se basa en la utilización de prótesis acústicas amplificadoras -es decir, audífonos o implantes- concomitantemente con la rehabilitación auditiva.

    Audífonos y sus complicaciones
    Son dispositivos electrónicos de pequeño tamaño que captan, amplifican y adaptan las señales acústicas dentro de unos límites de capacidad de percepción y tolerancia para la persona que debe usarlos. Existen diferentes modelos de audífonos:

  • Retro auricular: Ofrece mayor potencia de amplificación y está indicado para individuos con pérdidas moderadas a severas.
  • De molde abierto: En el caso de pérdidas leves a moderadas.
  • Intra auricular: Indicado para personas que registran pérdidas leves a moderadas.
  • Semi implantable y totalmente implantable: En ambas situaciones se requiere cirugía.

  • Finalmente, en casos seleccionados se puede recurrir al implante coclear que logra beneficios comparables al obtenido en individuos más jóvenes.

    En cuanto a las complicaciones, dentro de las más usuales se describe la dificultad en la adaptación al uso del auxiliar auditivo; esta situación es más habitual en adultos mayores con déficit visual, cognitivo y funcional, y en las personas que experimentan excesiva secreción de cera. Por lo tanto, es esencial que la indicación y el control ulterior de estos dispositivos sean llevados a cabo por especialistas.

    Medidas preventivas y rehabilitación auditiva
    Con el propósito de que no surja el déficit auditivo, se tienen que evitar las exposiciones prolongadas al ruido. Una vez que ya está instalado el problema, se puede recurrir al uso de algunas ayudas complementarias:

  • Señales luminosas que sustituyan los sonidos de los timbres, despertadores, y teléfono, entre otros.
  • Auriculares inalámbricos para ver la televisión.
  • El uso de audífonos no mejora significativamente la comprensión de la televisión, por lo que son recomendables las películas subtituladas.
  • Teléfonos con amplificadores en el auricular.

  • La rehabilitación auditiva consiste en el reconocimiento y la repetición de palabras o frases comunes, así como de sonidos que la persona debe identificar; aumenta la eficacia de los audífonos y es necesario repetirla luego de algún tiempo para facilitar el mantenimiento de la capacidad auditiva.

    SUAT te invita a que consultes con un especialista si experimentas algún problema auditivo. Además, te recomienda que permanezcas atento a los posibles indicios de estar ante la presencia de estas afecciones en los adultos mayores que integran tus círculos familiares y de amistad.

    Dr. Oscar López
    Médico de SUAT

    Palabras clave:  problemas auditivos, audisión, disminución de la audición

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