10.02.2012 | Actualidad| Volver
La leptospirosis
Es una enfermedad que afecta al ganado bovino, ovino y equino y también a cerdos y perros. En los roedores -ratones y ratas- la infección no produce síntomas y la eliminación de la leptospira en la orina produce la contaminación a través del suelo y el agua. Los roedores son conocidos como el gran reservorio de la enfermedad.
Cuando el hombre toma contacto con terrenos o aguas contaminadas con orina infectada -ya sea mediante mucosas, conjuntivas (ojos) o piel erosionada- las leptospiras pasan a la sangre produciéndose así la enfermedad. Ésta constituye la vía de transmisión más frecuente en los seres humanos; se puede afirmar que es muy rara la infección a través de la ingesta de alimentos contaminados.
Asimismo, la transmisión de persona a persona es excepcional. El hombre adquiere la enfermedad a través exposición laboral -peones rurales, tamberos, veterinarios, trabajadores de barométricas, silos o arrozales- pero puede producirse por exposición ocasional en lagos o ríos, ya sea durante baños recreativos o deportes acuáticos.
Esta enfermedad se presenta habitualmente en hombres de entre 20 y 40 años y el 75% de los casos se produce en el área rural. En Montevideo se observa con mayor asiduidad en trabajadores de la construcción, sanitarios, feriantes, hurgadores u otros operarios con posible exposición laboral.
Etapas y síntomas
La severidad de la enfermedad depende de la cantidad y agresividad de los gérmenes que producen la infección y las defensas del paciente -estado inmunitario-. En la etapa inicial de la enfermedad, que puede durar una semana, los síntomas son similares a los de la gripe. La segunda fase puede prolongarse hasta 30 días. El 90% de las personas presenta una enfermedad leve y entre el 5 y 10% es una afección grave. El síntoma más característico es la fiebre elevada de comienzo brusco acompañada por gran decaimiento. Además se generan dolores musculares, cefaleas -dolor de cabeza- y síntomas digestivos -como vómitos y dolor abdominal, entre otros-.
En los casos graves, aparecen problemas respiratorios, insuficiencia hepática y renal. Una complicación poco usual y grave es la afectación del sistema nervioso, produciendo un tipo de meningitis.
Tratamiento y prevención
La confirmación de la enfermedad se realiza con el empleo de exámenes de sangre y orina. Por su parte, el tratamiento se lleva a cabo con antibióticos y los pacientes con manifestaciones de leptospirosis deben permanecer internados.
Con respecto a las medidas de prevención, se basan en el diagnóstico rápido en los casos sospechosos -personas que pueden haber estado expuestos a sitios contaminados por orina de animales que poseen la enfermedad-. Dado que afecta en primer término a los animales, el objetivo es eliminar a su principal reservorio constituido por los roedores. En las personas expuestas por motivos laborales que involucren el contacto con aguas servidas o estancadas y/o fluidos animales se recomienda: utilizar botas de goma y guantes e higiene a base de hipoclorito en galpones, instalaciones tamberas y caballerizas.
SUAT recomienda estar atentos ante los posibles síntomas y concurrir al médico si persiste cualquier duda con respecto a este tema. Al mismo tiempo, cabe mencionar que la prevención es la mejor medida.
Dra. María Dutra
Médica de SUAT
Palabras clave:
leptospirosis,
leptospira