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Consejos Médicos

22.08.2011   |   Salud general, Enfermedades médicas Volver

Enfermedades respiratorias invernales

Cuando una persona cursa una infección respiratoria es de fundamental importancia tomar medidas que permitan reducir el riesgo de propagación. Estas enfermedades pueden contagiarse a través de la persona enferma -mediante saliva, secreciones nasales y bronquiales, entre otros-; también puede ocurrir que algunas personas parezcan saludables a pesar de que su sangre o fluidos corporales sean capaces de diseminar la infección. Por esta razón, hay que aplicar ciertas medidas generales como, por ejemplo, la ventilación ambiental.

Los microorganismos que causan estas afecciones se esparcen mediante microgotas. Cuando la persona tose o estornuda cierta cantidad de microgotas pequeñas y grandes de secreciones son expulsadas al aire y a las superficies circundantes -generalmente, en un área de hasta un metro-. Las superficies también pueden contaminarse cuando se las toca con las manos, pañuelos de tela o papel usados u otros materiales que hayan estado en contacto con las secreciones.

Precauciones generales
Es imprescindible la higiene de las manos. La persona al toser o estornudar debe cubrirse la nariz y la boca con el pañuelo desechable, luego descartarlo y lavarse las manos. Cuando hay una persona enferma es necesario limpiar las superficies que están a su alrededor, ya que los agentes infecciosos tienen la capacidad de sobrevivir en el medio ambiente por muchas horas o incluso días. La limpieza puede hacerse con agua y detergentes neutros. La ventilación del ambiente juega un rol crítico para ayudar a reducir el riesgo de infección. El índice de ventilación está directamente relacionado con el índice de degradación de las partículas infecciosas que circulan libremente; el cambio de aire natural se crea mediante el uso de corrientes de aire externas generadas por causas naturales, tales como el viento. Al aplicar esta medida se logra que el aire contaminado se mezcle con el aire de las áreas circundantes y externas y se diluya rápidamente.

Tipos de infecciones respiratorias agudas del invierno
Rinitis (resfriado común): Es la inflamación de la mucosa nasal con aumento de las secreciones y corrimiento -moco-, estornudos, obstrucción nasal, sensación de frío y malestar que dura entre dos y siete días. Suele acompañarse de odinofagia -dolor de garganta-, congestión conjuntival -ojos congestionados y rojos-, sensación febril, tos seca y voz ronca. La incubación, antes que aparezcan los síntomas, es de entre 12 horas y cinco días. El contagio se produce desde un día antes de aparecer los síntomas y hasta cinco días después. Puede afectar a cualquier persona y varias veces, ya que es producida por diferentes gérmenes; es de causa viral, por lo que no es sensible al tratamiento antibiótico. Se trasmite entre personas y por objetos contaminados.

Faringitis: Es la inflamación de las amígdalas y faringe, caracterizada por dolor de garganta y modificación de su aspecto -rojo o con placas blancas-. En relación a la causa, la mayoría es por virus (80-90%) y el resto por bacterias -la más común es el estreptococo-. Se diagnostica mediante el examen clínico. El carácter epidémico -mayor incidencia en invierno y principios de primavera- y la presencia de fiebre, dolor de garganta persistente, inflamación de los ganglios y exudado purulento hacen pensar en una infección por bacterias. La aplicación del test pack -es una prueba microbiológica rápida que detecta antígenos con elevada sensibilidad- ha reducido el empleo inadecuado de antibióticos. Un resultado negativo en el adulto permite descartar la infección estreptocócica. El tratamiento en las afecciones de causa viral es el alivio de los síntomas y se resuelve espontáneamente entre cuatro y siete días. En la bacteriana, hay que utilizar antibióticos del tipo de la amoxicilina.

Laringitis y bronquitis: La primera es la inflamación de la mucosa laríngea. Se puede asociar con el resfrío común y el sín¬drome gripal. Suele caracterizarse por voz ronca y a veces afonía. Puede aparecer tos -perruna- y, en menor grado, dolor de garganta .En la mayoría de los casos dura tres o cuatro días y la tos puede persistir por más tiempo. La bronquitis es la inflamación de los bronquios y su período de incubación es de entre uno y diez días. El contagio se da durante todo el período de enfermedad; se transmite por secreciones infectadas del paciente y la causa es viral. El diagnostico se hace examinando al paciente y, en general, no se observan complicaciones. La enfermedad tiende a ser más grave en los extremos de la vida y puede observarse en algunos pacientes el desarrollo de una infección por bacterias como complicación del cuadro.

Gripe: Es considerada como una enfermedad respiratoria aguda, producida por el virus influenza. Se contagia de persona a persona en pequeñas partículas aerosolizadas de secreciones respiratorias que contienen el virus. El período de incubación es de uno a cuatro días y el virus se transmite desde el día antes del inicio de los síntomas hasta los cinco días posteriores. Se caracteriza por el inicio brusco de los síntomas: fiebre, dolor muscular y de articulaciones, dolor de cabeza, tos seca, dolor de garganta y resfrío.
La tendencia de los virus de la gripe a experimentar cambios frecuentes y permanentes obliga a vigilar en forma constante la situación mundial y a introducir todos los años ciertos ajustes en la composición de las vacunas antigripales. El diagnóstico es clínico y no se realizan test de diagnóstico de rutina. En la mayoría de las personas es una enfermedad que evoluciona a la curación espontáneamente en un período de entre siete y diez días; durante ese tiempo la persona debe guardar reposo y bajar la temperatura así como tomar abundante líquido. En un pequeño número de pacientes, sobre todo ancianos o con enfermedades generales que comprometen la inmunidad, puede complicarse con el desarrollo de una infección pulmonar; como en el caso de la neumonía en el que se requieren otras medidas de tratamiento, además de la confirmación mediante una radiografía de tórax.

Son épocas en las que se deben extremar los cuidados para evitar estas enfermedades tan comunes y molestas a la vez. SUAT te alienta para que te cuides cada día un poco más.

Dra. María Dutra
Médica de SUAT

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